Esta vez voy a contaros como hacer pesto de albahaca en casa. Justo salió el tema el otro día en el trabajo, y un compañero, Jorge, nos mandó una receta. La que os pongo aquí nos la dio un amigo italiano, Jacopo, y la teníamos apuntada en casa, pero es aproximadamente igual a la de Jorge (que en realidad venía de otro amigo italiano, Xavi, como veis todos los caminos llevan, si no a Roma, cerca ;).
Es muy fácil, está increíblemente bueno, y aunque es caro en ingredientes, cunde mucho con lo que en realidad no sale tanto por plato (aunque es algo especial, claro).
Para hacerse una idea, el manojo de albahaca nos costó 1,80 €, los piñones de origen nacional salen a 1,90 € los 33 gramos (los de importación son a 1,20 €/33 gramos), ambas cosas en el Mercado Maravillas, el queso parmesano nos costó en torno a 16 €/kg (0,80 €/50 gramos) y el aceite de oliva unos 3 €/litro (0,45 €/150 ml). En total, el bote que hicimos costó aproximadamente 1,9 + 1,8 + 0,8 + 0,45 = 4.95 €, y salen 6-8 raciones, a 82 céntimos la unidad.
Pensad que en un restaurante mediocre (tipo Ginos, de cadena) te cobran fácilmente 8-9 euros por un plato de pasta al pesto... ¡Y el pesto es lo caro del plato!
La ventaja del pesto casero, aparte de que está tan rico, con un sabor intenso a la albahaca, el color verde a más no poder y el toque sutil de los piñones, es que lo has hecho tu, es decir que sabes que todo lo que lleva es fresco y que no tiene añadidos extraños (bueno, tu verás lo que echas ;). Además el proceso es facilísimo y rápido, lo único que puede costar un poco es tener los ingredientes (pero hay albahaca en varios supermercados). Pero una vez logrado esto, se hace en un momento.
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domingo, 24 de marzo de 2013
Ravioli rellenos de requesón y espinacas
Ay, la pasta fresca casera... ¡qué buena está! Es un placer comerla, lo suficiente como para justificar el trabajillo que lleva. No nos vamos a engañar, aunque no es complicado, lleva tiempo prepararla. Sin embargo, dependiendo de tus gustos, puede ser agradable. A mi es lo que me pasa, que en una situación normal me relaja hacer pasta casera. Y digo lo de la situación porque ahora, con Nora en casa a sus tres meses, a veces se complica el dedicarle tanto tiempo a algo ;) De hecho, la idea inicial era documentar todo el proceso de elaboración de la pasta con unas fotitos cuidadas de los ingredientes frescos, los pasos seguidos, lo que vamos obteniendo, esas cosas tan guays que quedan tan bien en un blog... pero no pudo ser, jejeje.
Muchas cosas que atender a la vez... unos panes levando esperando para entrar al horno, la pasta en sí, el relleno, la salsa pesto, una ensalada para acompañar, todo ello intercalado con un biberón por aquí, un chupete que se cae por allá, un rato de poner a Norita en el parque para que se entretenga, pero sin pasarse que luego se agobia con tanto juguete (aun es pequeñina para eso)... es complicado meter en medio de esa ecuación la cámara de fotos con el suficiente tiempo y cuidado para que las fotos merezcan la pena :) Pero bueno, hay fotos del palto servido, que aunque no hacen justicia a su sabor, alegran la entrada en el blog :)
viernes, 30 de marzo de 2012
Agnolotti de salmón ahumado y queso
Como ya comentamos en la entrada sobre ravioli rellenos, estos tipos de pasta fresca rellena son básicamente paquetes pequeñitos formados por dos láminas de pasta muy finas en cuyo interior colocamos el relleno que nos guste. La diferencia teórica entre ravioli y agnolotti es su forma y método de fabricación (doblados sobre sí mismo en el ravioli y cuadrados pegados por los cuatro lados en los agnolotti). Sin embargo a la hora de la verdad ambas formas reciben nombres intercambiados. De hecho nosotros mismos les hemos cambiado el nombre manteniendo la misma forma, pero así es más divertido ;-P
Para elaborar la masa de pasta fresca en esta ocasión hemos introducido una variación nueva: la harina de trigo duro. El trigo duro (triticum durum, más info aquí en inglés) es una variedad de trigo que se caracteriza por la mayor dureza de su grano y su alto contenido en proteínas (12% - 14%) que lo hace adecuado para ciertos tipos de panificación. Es el trigo más utilizado en la elaboración de pastas. EL resultado nos ha gustado mucho, pero al ser la primera prueba no queremos sacar conclusiones precipitadas. Probaremos más.
martes, 27 de marzo de 2012
Albóndigas con pasta
- Ingredientes:
- 400 g de carne picada ( a ser posible de carnicería, se gana en calidad y se nota ya que es carne, y no agua con carne y arinas...)
- perejil picado
- 2 dientes de ajo
- 1 huevo ligeramente batido
- harina para enharinar
- aceite de oliva
- 1 cebolla
- 1 zanahoria
- 1 pimiento verde
- un basito de Jeréz o vino blanco
- 1 corteza de canela en rama
- 1 cucharadita de especias de souvlaki (mezcla de ajo, pimienta, orégano, tomillo, pimentón , nuez moscada, albahaca y comino)
- 1cucharada de harissa (especia marroqui en este caso, se puede sustituir por pimentón)
- 250 g de rigatoni
- parmesano rallado
- sal
jueves, 22 de marzo de 2012
Ravioli caseros de queso azul y cebolla caramelizada
Estamos acostumbrados a ver este tipo de pasta en los supermercados, tanto en fresco como en seco, pero pocas veces nos planteamos elaborarlos artesanalmente en casa. Si bien es cierto que llevan un poco de dedicación y trabajo, no es menos verdad que la satisfacción de hacer tu propia pasta es enorme y además es un estupendo entretenimiento para una mañana tardía de fin de semana, o una visita de amigos que no hagan ascos a enharinarse las manos (¡y un buen delantal!).
El sabor y textura que se consiguen no tienen nada que ver con la pasta industrial que intentan hacernos pasar por hecha a mano por el mismísimo Giovanni Rana, están riquísimos. Para colmo, ya que te cocinas tus propios rellenos nadie te impone los típicos cuatro sabores estándar...¡imaginación al poder!
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